Milenios antes de los Pukina. En agosto, Arequipa es fiesta

Risas de alegría y lágrimas de añoranza afloran al escuchar marinera, pampeña y yaraví, al retornar a la Tierra Prometida, la hermosa Arequipa y asombrarte una vez más con la guapeza de los volcanes.

En la sangre quedan los recuerdos del mataperrear en la campiña, jugar al tirallo o chuwi, correr hasta los baños de Jesús y darle a la pelota en la chacra sin límites, fortaleciendo pierna y afinando puntería como los famosos Jorge Pardón, Luis Ponce Arroé, Patato Márquez, Palacios, Rufo Fernández, Guillermo Farfán, Emilio Barra, Freddy Bustamante, Cachucho Neyra, los Chivos Neyra, Charapa Ramírez, Raúl Obando, Cholo Aparicio, Juvenal Briceño, Raúl Gorriti, Cachete Zúñiga… y los mollendinos Juan Carlos Oblitas y Nicolás Fuentes, todos hijos de Pachamama Arequipa, bella, dulce y de fuerte carácter.

Hace frío hasta el 22 de Julio, cuando la luna empieza a calentar la noche y hay certeza del retorno a la luz y el calor de la vida que se pidió al Padre Sol Tata Inti, San Miguel Arcángel, en la ceremonia de Solsticio de Invierno de junio 21, Súmac Illa o Luz Suprema en Colca, Willka Kuti o Retorno al Señor en Puno, mientras Cuzco le llamaba Wawan Inti Raymi, la Fiesta del Sol Niño ¡Jesús!

Amanece el Sol Padre Tata Inti en el Observatorio Astronómico del antiguo pueblo Pukina en la Plaza de Armas de Arequipa, el Corazón de Madre Tierra.

El 2 de agosto corresponde, Yarqha Llúmpay, limpieza de canales hasta las cumbres de las montañas como en Colca y también en Yarkhani, hoy Charcani. El ejercicio físico limpia los canales energéticos del cuerpo para el amar.

Del 3 de agosto al 9, es la fiesta en el barrio del Señor de la Caña. La iglesia construida sobre la pirámide de la virilidad, propicia para encontrar el amor de tu vida, renovar promesas de amor, casarte y tener niños que nacerán en la abundancia de la cosecha.

Cuando las personas y sociedades viven al ritmo de la Madre Naturaleza y el Cosmos, todo es propicio en la vida.

Al promediar el octavo día de Luna Caliente, el 15 de agosto, se celebra la fiesta mayor, aparentemente la Fundación Española de Arequipa, que en realidad es la milenaria Fiesta del Amor y el Amar.

Pude crear el título “En Agosto, Arequipa es Fiesta” en 1986 para expresar el fluir de la energía en Arequipa, en un anuncio de La Rueda Argentino Grill que caló hondo, porque copiaron el texto en canales de televisión, estaciones de radio y periódicos, lo que aportó al desarrollo del turismo a lo largo de los años.

Los rostros del Señor Misti, escultura en sombras a escala inmensa.

Los festejos de Arequipa duran un mes empezando la última semana de Julio en Quequeña, con el Padre Sol regalándonos el oro del atardecer desde las intersecciones montañosas, a lo largo del recto camino de las energías hasta iluminar la iglesia de simbología masónica.

En todo el valle, los signos de la fiesta son abundantes. Yumina, donde nacen las aguas para mover el Molino de Sabandía, celebra las mismas fechas y tiene muy buena comida. Durante todo el mes de las fiestas, el Sol ilumina al amanecer la puerta de la iglesia del Señor de la Caña. La apertura de las escalinatas marca el inicio y el final de las fiestas.

Cada día, almuerzas picanteando, bebes chicha en caporal, vaso gigante, que imita al anatómico y amable kero cerámico de los viejos Pukina, miles de años anteriores a los incas. Puedes elegir una buena picantería en la soleada campiña, alejándote de las cocinas industriales del centro y Yanahuara. Por la noche, un buen restaurant de autor puede ser Salamanto y Clandestino, o nikkei como Tsuki, ítalo como Raviolo o la exclusiva culinaria de la Era de Piedra en Sonccollay con asados de alpaca, cuy camarones y pato en roca volcánica ardiente, en maridaje con vino Torán, hecho como en los tiempos de Hércules, más los extraordinarios piscos de la primera región con cultivo extensivo de uva en América, Arequipa: Postigo, Cepas de Loro, el orgánico Torán, cuya viña se riega con agua de manantial. Son piscos honestos, buenísimos.

Cuy chaktay en su receta más antigua, libre de aceite.

Tras la amorosa noche en que la luna cálida nos acuna, despertamos dispuestos a atacar un desayuno con quesos: fresco de Lluta, paria o apareado de tres leches puneño o el original de Paucarpata, quesos mantecosos de Chuquibamba, Pampacolca y Moquegua, metidos en pan de trigo calentito bien acompañado con aceitunas de Yauca y café de Quillabamba para despertar.

Temprano, vamos de paseo tomando energía de las pirámides construidas bajo las iglesias del Centro Histórico. Llegamos al mercado “El Palomar”, a ver los camarones vivitos, la pesca fresca del litoral más extenso del Perú, quinientos kilómetros de Amoquinto y Lomas de Jesús a Chaviña y Tanaka, con su gran variedad de pescados y mariscos.

Q’esuelau donde Celso, en mercado el Palomar.

Unos metros más allá está la venta de cuy, pato, gallina y carnes selectas, verduras y te sientas a descansar en un banquito, a la mesa de Don Celso Vargas, quien guarda el centenario secreto familiar de la preparación de su extraordinario Q’esuelau, que no es postre de picantería sino de hacer el mercado a mediodía.

Ligero almuerzo con pescado y mariscos, luego una buena siesta prepara el ánimo para la fiesta en Qochamama, el art bar de moda en Arequipa, con música para la juerga trepidante.

Al amanecer, es clásico el adobo en la Plaza de Cayma donde María Meza y sus hijas, calle por medio con la iglesia dedicada a la Virgen de la Candelaria o Illapa, el Relámpago, bajo la advocación de San Miguel Arcángel, construida sobre poderosa pirámide. Escuchas misa y a dormir un rato.

Luego a ver las peleas de toros en la campiña, ante el majestuoso paisaje de los Titanes Protectores de Arequipa y el verdor de Pachamama, bebiendo chicha de jora o guiñapo de maíz morado germinado, sancochado y fermentado. Caen bien los dobles y triples, piqueos de manjares arequipeños que circulan por las graderías antes de las peleas, en que los dueños de los toros también van a trenzar los puños alentando a sus astados encendiendo la bravura de sus embestidas, mientras escuchas una grabación de los Dávalos: Montonero Arequipeño, ahora que acabó la guerra, guarda tu viejo uniforme galardonado con heridas. Montonero arequipeño, has luchado en mil combates, pero es preciso que ahora retornes a tu morena. Ay, así me gusta cholito, cholololo picantero, dale, dale un besito a tu encantadora prenda y brinda con arrogancia por tu preciosa morena. Recio cholo arequipeño, orgulloso como el Misti, bonachón cual tu campiña, querendón como ninguno…

Ofrenda al Sol Padre y a Pachamama por Año Nuevo.

Es una canción que sana las cicatrices de dos guerras con los chilenos financiados, armados y sostenidos por los ingleses, la traición de los presidentes Prado y Piérola, el cobarde escape de Montero llevándose al ejército, la guerra civil entre Castilla y Vivanco y los chismes de Palma, cuando es Arequipa la que ofrendó la sangre de sus hijos, que habiendo perecido los mayores, de catorce años iban a pelear la guerra con palos y piedras, abandonados y desabastecidos por el gobierno que bailaba “jálame la pitita”. Es Arequipa a la que arrebatan los territorios de Arica y Tarapacá envidiados por la corona inglesa.

Puedes ir a conocer los Jardines Colgantes Bíblicos en Colca, más el 14 de Agosto hay que asistir a la entrada de Ccapo, combustible mentolado, leñoso, que llega a la Plaza de Armas, a lomo de burros y mulas, que antes traían en llama, al son de las bandas de Ccaperos en rítmica y alegre competencia musical.

Al caer la noche, se enciende el Ccapo y los fuegos artificiales. Los caporales puneños se hacen presentes danzando en homenaje a Pachamama Arequipa y al Señor Misti por su cumpleaños. Caaporá es un duende selvático cuya danza provoca el dulce amar en Luna Caliente… hasta que aparecen las tropas de sikuris haciendo magia sonora, Mu Sikus de los tiempos de la Civilización Perdida de Mu, hasta clarear el día.

Luego del descanso, esperas el 15 de Agosto desde mediodía en la Plaza de Armas comiendo cuy chaktay, chupe de camarones, lomito de alpaca, asado, pato tierno ahumado y sivinche de camarones caliente, mientras hacen su aparición bandas de música y elencos de danza de todo el Perú y de varias naciones de la Madre Tierra que se presentan en Festidanza. Simultáneamente hay conciertos y cerveza en Cerro Juli, feria de artesanía y jamones cajamarquinos de res en Fundo el Fierro.

Quedémonos en la razón del título “En Agosto, Arequipa es Fiesta”. El 15 de agosto es la fiesta central, fundación española de Arequipa, sobre la muy anterior “Fiesta del Amor” y “El Amar en Luna Caliente”, cuando en medio del invierno, la luna refleja el caliente sol del verano en la mitad norte de la Madre Tierra. La música nos envuelve y conmueve, mientras sientes la presencia de los Volcanes y Pachamamas, danzando, tomándose de los brazos y girando, a la cabeza, el Señor Misti y Mamita Asunción de Arequipa zapatean y hacen temblar la ciudad. Fluyen el Amor y la Alegría.

Por: Walter Bustamante Cano

Presidente de Caretur Arequipa, la Cámara Regional de Entidades Turísticas de Arequipa, director en la Cámara Nacional de Turismo, Investigador en lenguas y civilización ancestral, Maestro en Culinaria de la Era de Piedra para Sonccollay Pre Inka Cuisine.

Iglesia de Yanahuara, cinturón negro, sobre antigua pirámide.

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