En la carrera hacia la presidencia de 2026, la transparencia es el primer examen que todo candidato debe aprobar. Sin embargo, Rafael López Aliaga, actual aspirante por Renovación Popular, ha quedado bajo la lupa tras detectarse una preocupante omisión en su Declaración Jurada de Hoja de Vida presentada ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). El candidato reportó su participación en una empresa constituida en Panamá, pero guardó silencio sobre su «gemela» en Lima, la cual arrastra una deuda millonaria con el Estado peruano.
La táctica del espejo: Panamá sí, Lima no
López Aliaga consignó en su hoja de vida 10 empresas (7 nacionales y 3 extranjeras). Entre las foráneas destaca Peruval Corp. S.A., con sede en Ciudad de Panamá. No obstante, omitió declarar a Peruval Corp. S.A. Lima, una empresa en la que no solo posee acciones, sino que ha sido pieza clave en su estructura de negocios ferroviarios.

¿La razón del «olvido»? Las cifras de la Sunat ofrecen una pista contundente: Peruval Corp. S.A. Lima mantiene una deuda tributaria coactiva de S/12,979,385 soles. Al no declarar esta empresa, el candidato puede sostener ante el electorado que sus cuentas con el fisco están en cero, una afirmación que la realidad documental contradice.

La prueba del dolo: Admitió la deuda ante la SMV, pero la ocultó al JNE
Lo que descarta un simple descuido es que el propio conglomerado de López Aliaga, Perú Hotel de Turismo SAA (PHTSAA), reconoció la existencia de ambas empresas ante la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) en marzo de 2025.
En dicho informe anual, se detalla que tanto la sucursal de Lima (con 4.52% de acciones) como la de Panamá (1.43%) son accionistas del holding. Es decir, López Aliaga admitió ante el ente regulador del mercado de valores que posee ambas empresas, pero meses después, ante el organismo que vela por la transparencia electoral, decidió «borrar» a la compañía deudora.
El negocio redondo: Deberle al Estado mientras se lucra con él
La relevancia de Peruval Corp. S.A. Lima no es menor. Esta empresa fue parte del consorcio que en 1999 obtuvo la concesión del Ferrocarril del Sur y Sur Oriente. Actualmente, es socia de la operadora PeruRail S.A. y forma parte de Ferrocarril Transandino S.A. (FETSA), encargada de administrar las vías férreas.

Resulta una paradoja ética: el candidato utiliza una empresa para usufructuar concesiones estatales que le proveen ingentes recursos, mientras esa misma empresa elude el pago de casi 13 millones de soles en impuestos al mismo Estado que le otorga el negocio.

Expertos advierten: La exclusión o multa están en el tablero
Para los especialistas en derecho electoral, la omisión de López Aliaga no es un tema menor y debería activar de inmediato los mecanismos de fiscalización del JNE.
- Julio Silva Meneses, experto en derecho electoral, enfatiza que la Hoja de Vida tiene como fin último que el ciudadano acceda a información fidedigna para confiar su voto. «No es saludable omitir datos; el candidato debe transparentar su trayectoria», señaló.
- José Ñaupari Wong, especialista en la materia, advierte que ante una omisión de bienes y rentas, lo que procede es una fiscalización detallada. «Debe determinarse si es una omisión dolosa o negligente. Esto podría derivar en una multa o incluso en un informe a la Fiscalía», explicó.
El derecho a saber
Con un patrimonio vinculado a concesiones públicas y una retórica que suele apelar a la eficiencia administrativa, la omisión de Rafael López Aliaga pone en entredicho su discurso. El electorado del 2026 enfrenta ahora una pregunta clave: ¿Es apto para administrar los recursos del país alguien que oculta una deuda de 12.9 millones de soles de una de sus empresas estratégicas?
El JNE tiene ahora la palabra. De acuerdo a las reglas del proceso, cualquier omisión de información debe ser puesta en conocimiento de los Jurados Electorales Especiales para las sanciones correspondientes.
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