Por: Walter Bustamante Cano
Presidente de la Cámara Regional de Entidades Turísticas de Arequipa,
Caretur Arequipa
Con la venia del Padre Eterno, extiendo este mensaje con la esperanza de que llegue a usted, señora Presidenta Boluarte. Es crucial comprender que ni el narcotráfico ni la minería pueden igualar al turismo en la generación de riqueza que se distribuye de manera directa e inmediata a los bolsillos del pueblo.
Miremos los ejemplos internacionales: México, con 42 millones de turistas anuales, continúa viendo crecer tanto la afluencia como el derrame económico, que alcanza los 250 mil millones de dólares. España, por su parte, recibe 85 millones de visitantes al año. Incluso Colombia, a pesar de la violencia que aún padece, nos ha superado durante la cuarentena. Al mantener sus fronteras abiertas, como México y España, el año pasado recibió más de cuatro millones de turistas.
Mientras tanto, el Perú no alcanza los dos millones. Hemos retrocedido a menos de la mitad, una caída atribuible a la inercia e incapacidad de los funcionarios de MINCETUR y Promperú, quienes deberían promover la vasta riqueza cultural y los atractivos de nuestro país. A esto se suma la ineptitud y corrupción en el Ministerio de Cultura, pues no hay otra explicación para el abandono que se observa en Caral, Nazca, Cusco, Puno y otros tesoros de nuestra nación. Señora Boluarte, las noticias sobre estos problemas, e incluso sobre la venalidad policial, se difunden rápidamente por el mundo, disuadiendo a los viajeros.
El Perú posee un potencial económico inmenso que usted, a diferencia de varios gobiernos anteriores, tiene la oportunidad de concretar simplemente haciendo lo correcto. Conectemos a nuestros productores con los mercados y llevemos a los turistas a través de zonas donde la sabiduría ancestral se manifiesta en monumentos arqueológicos vivientes y ritos mágicos. Para ello, son indispensables las carreteras, puertos y ferrocarriles.
Planificación y Progreso
El rumbo del país requiere la dirección inteligente que en su momento planteó el Instituto Nacional de Planificación. Debemos recuperar los aportes de entidades como la Compañía Peruana de Vapores y las siderúrgicas, y asegurar la participación estatal en el desarrollo de vías terrestres, aéreas, marítimas y fluviales. Esto debe hacerse de la mano de profesionales idóneos y contratando al sector privado, pero siempre bajo una estricta supervisión.
Imaginemos una Carretera Panamericana con seis carriles entre Yauca, Caravelí, Aplao y Yura, reduciendo un viaje de nueve horas a solo tres. La Carretera Interoceánica debe tener, como mínimo, cuatro carriles, no los dos actuales. El Megapuerto de Corío es una necesidad urgente no solo para Tacna, Moquegua, Madre de Dios, Puno, Cusco, Huancavelica, Ayacucho, Ica y Arequipa, sino para toda la mitad sur del continente. Este proyecto potenciará la pesquería, agricultura, ganadería, minería, el comercio y la exportación, además del turismo, que necesita estas vías para desarrollarse a plenitud.
El Perú es un gigantesco museo vivo a cielo abierto, con miles de potenciales «Machu Picchu». Tan solo en la ruta mejorada que proponemos entre Lima y Arequipa, encontramos restos arqueológicos muy anteriores a los incas en Cañete, Chincha, Ocucaje, Palpa, Nazca, Chaviña y Sacaco. La ruta continúa por Yauca, las Lomas de Atiquipa, Caravelí, el rostro de Jesús labrado en una peña, los petroglifos de Toro Muerto, las pirámides de Huancarqui y las canteras de sillar en Yura y Cerro Colorado. Incluso en Arequipa, bajo hermosas iglesias de sillar, yacen antiguas pirámides en centros energéticos que siguen activos. Cada lugar tiene una historia que contar.
La propuesta de Caretur Arequipa al gobierno fue clara: construir el Tren de los Apus, conectando el país a lo largo de la Cordillera de los Andes, desde Tacna y Puno hasta Cajamarca y Amazonas. Esta idea fue tan bien recibida por el Presidente y sus ministros como lo fue la reducción del IGV al sector turístico. De hecho, el señor López Aliaga ha mostrado interés en aplicar la idea del tren, comenzando por el tramo Arequipa-Huancayo, una propuesta que le fue alcanzada por el actual alcalde de Miraflores, quien nos escuchó personalmente.
Seguridad y Paz Social
Señora Presidenta, el pueblo y los empresarios exigen protección contra la delincuencia que infesta el país. Usted tiene la obligación de expulsar a los extranjeros en situación irregular. Si cometen delitos aquí o los cometieron en sus países de origen, no los necesitamos en el Perú. La tranquilidad y la paz social son requisitos indispensables para el crecimiento económico. La policía y los servicios de inteligencia conocen a los delincuentes y dónde se esconden.
Mientras usted dispone lo pertinente, celebremos nuestras fiestas. El 1° de agosto es el Año Nuevo Andino y el Día de la Pachamama. El 2, se realiza la limpieza de los canales de regadío. A partir del 3, entramos en la «Luna Caliente» o Koñi Killa, la fiesta del amor y de los matrimonios felices. El día culminante para el amor, el 15 de agosto, coincide con la fiesta central de Arequipa, Huánuco y otros lugares maravillosos de este paraíso llamado Perú.
Le invito a compartir la excelsa gastronomía de Arequipa, territorio del amor, expresada en más de setecientas preparaciones documentadas en el magnífico recetario del picantero, poeta y diplomático Alonso Ruiz Rosas. La imagen más sublime del amor es la de una madre alimentando a su hijo: primero en su vientre, luego con su pecho y, al crecer, dándole de comer con una cuchara. Como dice una copla del Carnaval Arequipeño: «…cháncame, cháncame, cháncame los güevos, si no me los chancas, quédate con ellos…».
Leer más: