XXIV Feria de Museos de Lima

Por: Wilfredo Pérez Ruiz (*)

Una buena noticia para las personas identificadas con la cultura: los días sábado 16 y domingo 17 de mayo acaece la XXIV Feria de Museos de Lima, organizada por la Red de Museos del Centro Histórico de Lima. Tendrá como sede el hermoso Convento de Santo Domingo -edificado en el siglo XVI y donde reposan los restos de Fray Martín de Porres y Santa Rosa de Lima- y el Instituto Riva Agüero, conocido como la Casa O’Higgins; fastuosa construcción colonial de 1760.

Este interesante acontecimiento tiene el respaldo del Consejo Internacional de Museos (ICOM) y se realiza en el marco del “Día Internacional de los Museos”, instituido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y Cultura (UNESCO) -a través de ICOM el 18 de mayo de 1977- con el objeto de acercar los museos a la población.

Según declaraciones del presidente de la Red de Museos del Centro Histórico de Lima Augusto Zavala Rojas, “el Centro Histórico de Lima, área declarada como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, alberga a 48 museos y espacios museales, siendo el área geográfica con la mayor cantidad de museos en el país. Éstos una vez al año toman un espacio público, donde montan una feria en la cual brindan información sobre sus propuestas culturales, educativas, turísticas e identitarias”.

En esta actividad participan más de sesenta instituciones culturales y afines de Lima y Callao. También, estarán representados Costa Rica, Japón, India, Indonesia y Rusia. La agenda es bastante ambiciosa: charlas, talleres, presentaciones artísticas y un sinfín de actos gratuitos para diferentes espectadores. En la emblemática Casa O’Higgins se efectuará una atractiva programación de disertaciones.

En tal sentido, constituye el suceso museístico más significativo del continente. Ha sido incluido por el ICOM como una de las jornadas a nivel mundial por el “Día Internacional de los Museos”, cuyo lema el 2026 es “Museos uniendo un mundo dividido”. Nuestra urbe, cabe destacar, cuenta con una amplia diversidad.

Recomiendo visitar este creativo evento a interesados de disímiles edades animados a conocer, disfrutar y descubrir la admirable riqueza de la patria de “todas las sangres”, como anotara el escritor indigenista José María Arguedas. Una herencia que debe estar presente en las inquietudes y aspiraciones ciudadanas como parte de nuestro desarrollo y bienestar. «Los museos son lugares donde el tiempo se transforma en espacio», aseveró Orhan Pamuk, intelectual y Premio Nobel de Literatura (2006).

De otra parte, quiero resaltar el rol de la Red de Museos del Centro Histórico de Lima como una propuesta encaminada a unir esfuerzos, objetivos y voluntades tendientes a resaltar la misión de estos escenarios y, además, su invaluable función por encima de conservar objetos y elementos símbolos de un exuberante pasado. Fue constituida el 2010 con un grupo inicial de diez; en la actualidad la integran 48. Uno de sus propósitos es “estrechar los vínculos de cooperación y asistencia entre sus asociados; buscar fomentar su importancia en la sociedad, afirmando nuestra identidad histórica cultural”.

Un museo constituye una esfera de aprendizaje, inducción y, especialmente, afianzamiento del sentido de pertenencia, identidad y valores cívicos. De modo que, cumple una misión imprescindible. Más aún en un medio afectado por la lacerante apatía, la ausencia de sensibilidad, la actitud individualista y la ignorancia frente ante tan excelsas manifestaciones culturales.

Son extraordinarios, documentados y asertivos vehículos de integración para vislumbrar la reconciliación pendiente entre los peruanos. Un reencuentro necesario para estudiar y comprender nuestras raíces y personajes épicos. Representan un ambiente abierto al conocimiento y la interpretación. Aconsejo acudir con espíritu retrospectivo con la intención de incrementar la autoestima nacional.

No obstante, es lamentable constatar el desinterés y la indiferencia existente en una colectividad insolidaria, fracturada, distante y saturada de grietas encauzadas a imposibilitar nuestra integración y convivencia. Debe evitarse percibirlos como tediosos, complejos y carentes de contenido en relación con nuestra calidad de vida. Tienen una influencia inequívoca en la formación humana.

Recuerde: la cultura despierta la comprensión y, por lo tanto, es un quehacer útil e imprescindible. Ofrece la capacidad de reflexionar sobre sí mismo; nos hace seres racionales, críticos y éticos. Facilita discernir los valores, alentar la imaginación, colegir acerca de la realidad, reconocernos como un proyecto inacabado, cuestionar nuestras realizaciones, buscar significados, alentar la espiritualidad y viabiliza expandir la intuición. Es un medio irrefutable de superación.

Insisto en el aporte sustancial de los museos y en la responsabilidad determinante de gobernantes, educadores, padres de familia y ciudadanía de asistir a éstos con expectativa, ilusión y en el afán de encontrar respuestas. Contribuyen a la ansiada cohesión social: un imperativo central en una nación desarticulada e invertebrada.

La “Ciudad de los Reyes” posee una pluralidad seductora, entretenida y enriquecedora. Sugiero a las autoridades municipales implementar un circuito turístico cultural con la finalidad de promocionar y revalorar su legado. Cobijan una parte trascendental de la conciencia colectiva, la que anhelamos “no sea un panteón”, como aseveró Sebastián Salazar Bondy en su obra “Lima la horrible” (1964). A su significado podemos añadir lo sentenciado por él: “…Pero la historia le conviene para rastrear cuán hondas son las raíces del cuadro social de Lima en estos tiempos”.

Saludo con entusiasmo la XXIV Feria de Museos de Lima y evoco las sabias expresiones del antropólogo e investigador Luis E. Valcárcel Vizcarra -fundador del Museo Nacional de la Cultura Peruana- quien mantuvo siempre la esperanza en nuestra nación y que me dedicó cuando lo entrevisté en 1983: “A pesar de todos los desencantos que uno lleva vividos, yo tengo una fe grande en el Perú, porque conozco su historia, conozco todas las vicisitudes que ha sufrido el Perú…Yo espero que venga pronto, tal vez dentro de pocos años, una reacción total en que el Perú usando de su verdadera fuerza, usando de su verdadero espíritu, cambie de rumbo y vuelta a ser lo que fue. Allí está el asunto, vuelta ser lo que fue”.

(*) Docente, comunicador y consultor en protocolo, ceremonial, etiqueta social y relaciones públicas y administrador de la exposición Felipe Benavides – Peruano Universal. http://wperezruiz.blogspot.com/

Leer más:

Para compartir este artículo en redes sociales pueden compartir con los siguientes hashtag: FeriaDeMuseosLima #RedDeMuseosLima #DíaInternacionalDeLosMuseos #MuseosUniendoAlMundo #CulturaQueUne #TodasLasSangres #IdentidadPeruana MuseosVivos #OrgulloPeruano #ReconciliaciónNacional

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *