¿Quién controla al asesor de Mónica Tello? el incidente que expuso el desorden dentro de la Municipalidad de Pueblo Libre

Lo sucedido durante la Sesión Ordinaria de Concejo Municipal N.° 14, realizada el pasado 31 de julio, no debería reducirse a un simple intercambio de palabras.

Los videos remitidos al WhatsApp de Pueblo Libre Tve y Léeme.pe muestran un incidente que plantea serias interrogantes sobre el comportamiento de un funcionario de confianza, la autoridad dentro del salón de sesiones y la capacidad de los principales responsables administrativos para controlar una situación que amenazaba con agravarse.

El protagonista fue Pedro Enrique Morales Miranda, quien ocupa oficialmente el cargo de Asesor I del Despacho de Alcaldía y depende directamente de la alcaldesa de Pueblo Libre, Mónica Tello López.

Pero el problema no se limita al comportamiento del asesor. También alcanza la actuación —o falta de actuación— de los funcionarios que presenciaron lo ocurrido.

🎥 EL INCIDENTE QUE INTERRUMPIÓ LA SESIÓN

El regidor Daniel Amaya se encontraba realizando su exposición ante el Concejo Municipal cuando Pedro Morales se aproximó a la alcaldesa para hablarle al oído.

El acercamiento de un asesor a la autoridad que preside una sesión no constituye, por sí mismo, una infracción. Morales podía advertirle algo o brindarle asesoramiento. Sin embargo, esa comunicación se produjo mientras un regidor se encontraba en uso de la palabra.

Amaya pidió que no interrumpieran su exposición. A partir de ese momento se generó un intercambio verbal entre el regidor y el asesor.

Aunque en los fragmentos observados no se escuchan insultos directos, la discusión elevó la tensión hasta el punto de que la alcaldesa decidió suspender la sesión y retirarse momentáneamente a su oficina.

Todo pudo haber terminado allí.

Pero no ocurrió así.

⚠️ LA ALCALDESA SE RETIRÓ, PERO LA CONFRONTACIÓN CONTINUÓ

Después de suspendida la sesión, Pedro Morales permaneció en el salón y continuó intercambiando palabras con el regidor Daniel Amaya. Posteriormente hizo lo mismo con la regidora Laura Giuliana Lavarello Carbajo.

Las imágenes muestran a un asesor visiblemente alterado que, en lugar de guardar distancia y contribuir a restablecer las condiciones necesarias para reanudar la sesión, continuó aproximándose a los integrantes del Concejo.

Determinar si pretendía deliberadamente provocar a los regidores corresponde a una investigación. No obstante, el video sí permite advertir que su comportamiento prolongó la tensión cuando la sesión ya había sido suspendida precisamente para recuperar el orden.

En el salón se encontraban funcionarios con responsabilidades relevantes:

  • El gerente municipal, César Augusto Jiménez Silva.
  • La secretaria general, Yesabell Melina Ostos Rojas.
  • La gerente de Comunicaciones e Imagen Institucional, Hellen Gianina Saro Vicente.

Sin embargo, en los videos recibidos no se observa una actuación inmediata y efectiva del gerente municipal ni de la secretaria general para contener el incidente.

Fue la gerente de Imagen quien finalmente se acercó a Morales para aparentemente pedirle calma, debido al evidente estado de alteración en el que se encontraba.

🏛️ UN ASESOR NO ES MIEMBRO DEL CONCEJO

Pedro Morales es un funcionario de confianza cercano a la alcaldesa, pero esa proximidad no lo convierte en autoridad del Concejo Municipal.

El Asesor I del Despacho de Alcaldía:

  • No integra el Concejo.
  • No dirige las sesiones.
  • No controla el uso de la palabra.
  • No puede ordenar a los regidores cómo intervenir.
  • No tiene facultades para interrumpir sus exposiciones.
  • No sustituye a la alcaldesa.
  • No es superior jerárquico de los regidores.
  • No puede utilizar su cercanía con la autoridad para atribuirse competencias que no posee.

Su función es asesorar directamente a la Alcaldía, preparar recomendaciones, analizar asuntos municipales y apoyar la toma de decisiones. Ese trabajo debe realizarse respetando las funciones del Concejo y el desarrollo regular de sus sesiones.

El cargo oficial de Morales es Asesor I del Despacho de Alcaldía. La denominación “asesor principal” puede reflejar su cercanía política o funcional con Mónica Tello, pero no constituye una categoría que le otorgue autoridad sobre los regidores.

👀 ¿POR QUÉ EL GERENTE MUNICIPAL SOLO OBSERVÓ?

Cuando la alcaldesa se retiró a su oficina, el gerente municipal quedó como el funcionario de mayor nivel administrativo presente en el salón.

Eso no lo convirtió en presidente del Concejo ni en jefe jerárquico de Pedro Morales. El asesor depende directamente de la alcaldesa, no de la Gerencia Municipal.

Sin embargo, esa diferencia jerárquica no obligaba a César Jiménez a permanecer como un simple espectador.

Ante una confrontación que continuaba durante la suspensión, el gerente municipal razonablemente podía:

  • Pedirle a Morales que cesara el intercambio.
  • Solicitarle que guardara distancia.
  • Indicarle que se dirigiera al despacho de la alcaldesa.
  • Informar inmediatamente a Mónica Tello que el problema continuaba.
  • Coordinar con la Secretaría General para restablecer el orden.
  • Solicitar apoyo del personal de seguridad si existía riesgo de escalamiento.
  • Preservar las condiciones necesarias para reanudar la sesión.

Nada de ello equivalía a sancionar al asesor ni a asumir funciones que no le correspondían. Era, sencillamente, una actuación mínima de prevención y conducción institucional.

La pregunta resulta inevitable:

¿Por qué una gerente de Imagen tuvo que intervenir para pedir calma mientras el gerente municipal aparentemente se limitaba a observar?

📋 ¿Y QUÉ HIZO LA SECRETARIA GENERAL?

La Secretaría General presta apoyo al Concejo Municipal y cumple una función fundamental en la organización, registro y desarrollo formal de sus sesiones.

Aunque la secretaria general tampoco es jefa del asesor, debía procurar que la suspensión se desarrollara ordenadamente y que existieran condiciones para reanudar la sesión.

Correspondía, como mínimo:

  • Comunicar a la alcaldesa que el enfrentamiento continuaba.
  • Coordinar con el gerente municipal.
  • Pedir a los presentes que conservaran el orden.
  • Registrar las incidencias relevantes.
  • Dejar constancia de la hora y el motivo de la suspensión.
  • Preservar la grabación oficial.
  • Informar posteriormente sobre lo ocurrido.

Caminar por el salón sin adoptar una actuación perceptible no responde las preguntas sobre su verdadera intervención. Por eso Yesabell Ostos debería informar qué medidas tomó mientras el conflicto continuaba.

🔴 UN ANTECEDENTE QUE NO PUEDE IGNORARSE

Este no sería el primer incidente cuestionado que involucra a Pedro Morales Miranda.

El director de Pueblo Libre Tve, Javier Yoplac, denunció anteriormente un enfrentamiento ocurrido en las inmediaciones de la Plaza Bolívar, cuando realizaba preguntas periodísticas a funcionarias de la municipalidad sobre asuntos de interés público y sesiones del Concejo.

Según la denuncia de Yoplac, Morales golpeó el teléfono celular con el que registraba los hechos y avanzó hacia él de manera intimidatoria. El caso fue comunicado a la comisaría y al Órgano de Control Institucional de la Municipalidad de Pueblo Libre.

Morales, por su parte, solicitó garantías personales alegando un supuesto acoso del periodista. De acuerdo con la documentación proporcionada por este medio, dicha solicitud fue rechazada.

La existencia de dos episodios diferentes no demuestra automáticamente responsabilidad administrativa ni penal. Pero sí justifica preguntar si la Alcaldía evaluó oportunamente el comportamiento de su funcionario de confianza y adoptó alguna medida preventiva.

⚖️ ¿PUEDE EXISTIR UNA SANCIÓN?

La conducta observada debe ser evaluada mediante un procedimiento regular, respetando el derecho de defensa.

Las autoridades competentes podrían analizar si se vulneraron principios y deberes establecidos en el Código de Ética de la Función Pública, entre ellos:

  • Respeto.
  • Probidad.
  • Responsabilidad.
  • Ejercicio adecuado del cargo.
  • Actuación dentro de las competencias asignadas.
  • Abstención de ejercer presión o coacción.

También podría determinarse si existió indisciplina, perturbación del funcionamiento institucional u otra falta prevista en el régimen disciplinario.

Pero deben distinguirse dos decisiones:

  1. Retirar la confianza: la alcaldesa puede dejar sin efecto la designación de un funcionario de confianza.
  2. Imponer una sanción disciplinaria: requiere investigación, imputación concreta, derecho de defensa y decisión motivada.

La cercanía del asesor con Mónica Tello tampoco debería impedir una evaluación independiente.

En los gobiernos locales, la Secretaría Técnica de Procedimientos Administrativos Disciplinarios es designada por el Concejo Municipal. Asimismo, el Órgano de Control Institucional mantiene vinculación funcional con la Contraloría General de la República.

❓¿QUIÉN CONTROLA A LOS FUNCIONARIOS MÁS CERCANOS AL PODER?

Ese es el verdadero problema de fondo.

Cuando el funcionario cuestionado depende directamente de la alcaldesa y quienes deberían informar sobre lo ocurrido también forman parte de la administración municipal, existe un riesgo evidente de que el caso sea minimizado o tratado únicamente como una discusión política.

Por eso no basta con una explicación informal.

La Municipalidad de Pueblo Libre debería informar públicamente:

  1. ¿Qué motivó que Pedro Morales interviniera mientras el regidor Daniel Amaya exponía?
  2. ¿La alcaldesa autorizó esa intervención?
  3. ¿Por qué el asesor permaneció confrontando verbalmente a los regidores después de suspendida la sesión?
  4. ¿Mónica Tello le ordenó guardar distancia o retirarse?
  5. ¿Qué actuación concreta realizó el gerente municipal?
  6. ¿Qué medidas adoptó la secretaria general?
  7. ¿Por qué tuvo que intervenir la gerente de Imagen?
  8. ¿El incidente fue registrado íntegramente en el acta?
  9. ¿Se preservó el video y el audio completo de la sesión?
  10. ¿Se remitió algún informe a la Secretaría Técnica del PAD o al OCI?
  11. ¿La alcaldesa mantiene su confianza en Pedro Morales?
  12. ¿Qué garantías ofrecerá la municipalidad para que un hecho similar no vuelva a repetirse?

🚨 UNA VERGÜENZA PARA PUEBLO LIBRE

Una sesión del Concejo Municipal debe ser un espacio de debate democrático, fiscalización y respeto, incluso cuando existan diferencias profundas.

No puede convertirse en un escenario de enfrentamientos protagonizados por funcionarios que no integran el Concejo.

Lo ocurrido constituye un espectáculo bochornoso y una vergüenza para el distrito. Hasta donde recuerda este medio, nunca se había registrado una situación semejante dentro de una sesión del Concejo Municipal de Pueblo Libre.

Lo más preocupante no es únicamente la discusión. También lo es la incapacidad visible de las principales autoridades administrativas para controlar oportunamente el incidente.

Si esto ocurre hoy dentro del salón de sesiones, frente a regidores, funcionarios y cámaras, ¿qué podría ocurrir mañana lejos de la mirada pública?

📢 PUEBLO LIBRE MERECE RESPUESTAS

Los vecinos tienen derecho a saber si sus funcionarios comprenden los límites de sus cargos y si existen mecanismos efectivos para controlar los excesos de quienes forman parte del círculo más cercano de la Alcaldía.

Este caso no debería archivarse como una discusión sin importancia. Debe esclarecerse qué ocurrió, quién permitió que continuara y qué medidas se adoptarán para impedir su repetición.

Léeme.pe deja constancia de que Pedro Morales Miranda, Mónica Tello López, César Augusto Jiménez Silva, Yesabell Melina Ostos Rojas, Hellen Gianina Saro Vicente y los regidores involucrados tienen abierto su derecho a brindar descargos, precisiones o documentación complementaria. Sus respuestas serán publicadas íntegramente o en sus aspectos sustanciales, conforme a los principios de pluralidad y responsabilidad periodística.

🎥 Mire las imágenes, escuche los intercambios y saque sus propias conclusiones.

Léeme.pe donde la fiscalización no se detiene frente al poder.

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